Es curioso pero muchas veces damos un valor muy grande a cosas materiales, y no me refiero al valor económico o social, me refiero al valor sentimental. Suelo encariñarme con objetos por que recuerdan un momento o alguna persona especial. Hoy tuve que desprenderme de lo único que me quedaba de una de esas personas. Y la verdad fue como desprenderme de una parte de mí. Lo que representaba era por un lado el sentimiento de tenerlo cerca, su aroma que, a pesar del transcurso del tiempo y de los muchos cigarros que fumé usando esta prenda, seguía tan maravilloso como el día que me la presto. No tenía más que ponerla relativamente cerca para poder oler su piel y viajar por horas pensando en él. Cuando todo termino con esta persona, lo que representaba era la esperanza, la esperanza de volver a tener contacto, la esperanza de creer que de alguna manera no había terminado todo. Pero hoy no pude evitarlo y tuve que regresarla. Me siento profundamente triste y trato de distraerme, pero cada pensamiento aun cuando sea totalmente alejado termina llevando a él. Supongo que se ha vuelto una promesa a olvidar…
La Chispa Adecuada- Heroes del Silencio

1 comentario:
Muchas veces el pasado ha sido tan maravilloso, que nos cuesta sudor y lágrimas poder superarlo...pero no es imposible, eso lo he aprendido con el tiempo.
Me gusta como escribes...me recuerdas a alguien jeje, si a un loco que se hace llamar metrópolis jajaja
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