Es muy sencillo darnos cuenta cuando una persona comete un error, sabemos que no lo debía haber hecho y cuál es la actitud que debió haber tomado. Pero cuando uno está en el lugar no es tan fácil. Nos encanta cometer los errores más obvios y hacer justo lo necesario para que la otra persona salga corriendo. Y después nos preguntamos. ¿Por qué no me quiere? Pues porque hiciste todo lo posible para alejar a la persona. Tenemos que aprende a escucharnos, a ver nuestra realidad con la misma facilidad que vemos la de los otros, y a actuar como sabemos que hay que hacerlo.
Hace 3 meses.

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