
Lo mejor de este fin de semana fue descubrir que aun existe gente sincera, gente que deja las mascaras a un lado y se presentan tal y como son. No les importa que se vean sus defectos o sus debilidades, eso es maravilloso. Sería tan bueno y volvería las cosas tan fáciles si todos fuéramos así. Pero no, nos encanta usar caretas que después se vuelven lapidas pesadas que apenas podemos aguantar y al caer nos lastiman y lastiman a la gente que queremos. Entiendo que hay normas y que hay reglas que debemos de seguir pero, por que ocultarnos? Porque no poder ser sinceros? Gracias por haberme devuelto la fe en la gente, la fe en la honestidad, ahora sé que no me equivocaba si existe gente así.

1 comentario:
já!
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