lunes, 15 de diciembre de 2008

Dreams


Confundida una vez más, creo que muchas veces me cuesta escucharme. Sorprendida de haberme dejado ir. Sentí que la muerte me rodeaba, lejos de tener miedo, me dio gusto y tranquilidad. No era obscura, era llena de colores y serena. Al principio luché, después decidí que estaba cansada muy cansada y no quise esforzarme más. Me deje ir, me deje perder. Claro, era un sueño, o pesadilla aun no lo decido, lo que me ha mantenido inquieta es el haber renunciado, el haber aunque fuera por un segundo abandonado a quien depende de mí. En donde estoy? Que me sucede? No puedo ser así de egoísta.

1 comentario:

Metrópolis dijo...

Tal vez lo que necesitabas era por un momento, por un leve momento, perder el control, dejarte llevar...ya ves, no pasó a más, simplemente, cedíste el control un instante, no hay porqué alarmarse.

Besos.