
Confundida una vez más, creo que muchas veces me cuesta escucharme. Sorprendida de haberme dejado ir. Sentí que la muerte me rodeaba, lejos de tener miedo, me dio gusto y tranquilidad. No era obscura, era llena de colores y serena. Al principio luché, después decidí que estaba cansada muy cansada y no quise esforzarme más. Me deje ir, me deje perder. Claro, era un sueño, o pesadilla aun no lo decido, lo que me ha mantenido inquieta es el haber renunciado, el haber aunque fuera por un segundo abandonado a quien depende de mí. En donde estoy? Que me sucede? No puedo ser así de egoísta.

1 comentario:
Tal vez lo que necesitabas era por un momento, por un leve momento, perder el control, dejarte llevar...ya ves, no pasó a más, simplemente, cedíste el control un instante, no hay porqué alarmarse.
Besos.
Publicar un comentario