
La noche ha llegado, me cubre completamente. Me cuesta trabajo sentirme tranquila, las sombras por momentos parecen fantasmas y monstruos acechándome. Sé que existen peligros en la obscuridad y me causa ansiedad no ver lo que hay en mi camino. Sigo con el paso firme, a pesar que mi cabeza no deja de pensar en la posibilidad de correr, de esconderme pero, sé que no hay ningún lugar verdaderamente seguro, por lo menos no puedo distinguirlo ahora. Mi consuelo es que el día esta próximo, el sol saldrá en poco tiempo. Con él vendrá la calma el poder observar todo con claridad, vendrá la felicidad. No sé en qué lugar estaré, no sé si alguien compartirá ese día conmigo. Lo que sí sé es que será algo mejor.

1 comentario:
El miedo es algo natural, y la oscuridad y la soledad lo aumentan, un destello de luz a veces es necesario para poder observar que las sombras son inofensivas...A veces, incluso en la soledad, si asi lo deseamos, podemos darnos cuenta que no hay peligro, todo miedo es temporal, y no dura más que la felicidad.
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